La penetración de internet a nivel mundial y el relativo bajo costo de la puesta en marcha de una página online acerca una enorme cantidad de información y datos sobre prácticamente todos los temas. Entre ellos, cuestiones relacionadas con la medicina, la estética y la medicina en general. Si bien este tipo de información es de sumo interés para mucha gente, los datos en sí no siempre suelen ser confiables. Por eso es importante tener en cuenta algunos consejos para estar prevenidos.
Lo primero que tenemos que acostumbrarnos es a observar y rastrear al creador del sitio web. ¿Está detrás una asociación, una persona o una marca reconocida? ¿Vemos sus datos de contacto, correo electrónicos, dirección, etc.? Otro punto es la antigüedad de las noticias o artículos que se incluyen. Los sitios serios tienen información actualizada. Por último, en este aspecto conviene observar las fuentes de información utilizadas en las que se basa el posteo. Existen miles de ofertas y sitios sobre laboratorios, consultorios y centros de estética en la red. Pero muchos de ellos no cumplen estos requisitos y brindan consejos y tips de dudosa efectividad.

Es importante visitar sitios a conciencia, con una mirada crítica y atenta a lo que observamos. Más aún si la búsqueda online y la lectura está motivada por una futura consulta concreta en temas de salud y estética. El sitio web es en efecto hoy en día la primera presentación de cualquier empresa. Si este primer paso no nos conforma, que esperar de lo que sigue…
Otra idea aplicable es, una vez interesados en algún aspecto o servicio específico, emprender una pequeña investigación propia, por fuera del sitio original, para comparar la información brindada con otros recursos. Actualmente se puede averiguar datos y consejos en fuentes seguras, como sería en este caso la Organización Mundial de la Salud, por ejemplo. Tomemos como ejemplo un recurso poco conocido por el público en general como puede ser el tratamiento rico en plaquetas aplicado a la estética. En nuestro país hay lugares de vanguardia que ya han incorporado estos avances, como se puede encontrar aquí http://www.dravivianagarcia.com.ar/plasma-rico-plaquetas.html y con excelentes resultados.
Volviendo a la OMS podemos encontrar allí varias referencias a este método. Si afinamos la investigación encontraremos que se trata de un material biológico, que se obtiene de la misma sangre del paciente. Una vez se obtiene el resultado final, el componente tiene el potencial de estimular la respuesta reparadora de los tejidos dañados. Por eso, en estética se lo usa para rejuvenecer el rostro y mejorar estrías y cicatrices.
Asimismo es importante rastrear en la página online referencias, links y menciones a profesionales o marcas reconocidas en el rubro. En este caso serían reconocidos doctores, licenciados en nutrición, obras sociales, laboratorios, etc. que de alguna u otra forma estén involucrados con la fuente original.
La antes mencionada empresa de limpieza en hospitales nos explica que el personal que destinan al ámbito sanitario recibe una capacitación periódica y específica, pues las tareas de higiene en el sector de sanidad no son iguales que, por caso, las que se realizan en una oficina corriente. Uno de los aspectos a considerar es la clasificación de zonas. La limpieza debe tener en cuenta que hay áreas críticas donde existen altos riesgos de infecciones (allí donde hay pacientes inmunodeprimidos o en quirófanos); áreas semi críticas (habitaciones con pacientes con enfermedades no infecciosas o infecciosas de baja intensidad); y las áreas no críticas.





Este método se basa en el control del cuerpo, es decir, en la necesidad de recuperar una postura correcta y un tipo de respiración que oxigene mejor nuestro organismo, con lo cual nos sentiremos con más fuerzas. Puede ser una gran ayuda para todas las personas que tengan problemas en la columna y los que deseen eliminar dolores lumbares o cervicales. De todos modos, a tener cuidado, sobre todo las personas que tienen problemas musculares graves. En estos casos siempre se debe pedir la recomendación de un profesional médico.
En última instancia, el Pilates no miente ni promete soluciones mágicas, o que en todo caso corresponden al terreno de la medicina. Su propuesta tiene más que ver con la educación del cuerpo; es decir, con empezar a asumir posturas naturales y eliminar de cuajo las malas posiciones que vamos aprendiendo a lo largo de la vida.