Los cuidados del oído en los deportes de inmersión

Ya sea que estemos animados por la práctica del buceo, la natación o, en general, cualquier deporte de inmersión, es preciso tomar una serie de recomendaciones para evitar que se genere algún daño a nuestros oídos. Por eso, listamos una serie de recomendaciones para los  buceadores noveles o experimentados.

Antes que nada, es preciso tener en cuenta que el oído humano es especialmente susceptible a sufrir lesiones si nos vamos a sumergir en el agua, debido, en principio, a la presión que se produce al realizar la inmersión. La disminución del volumen del aire que está contenido en el oído medio, produce dolor en el tímpano y puede generar hematomas, secreción y hemorragias, así como rotura o cualquier otro tipo de traumatismo si no se toman las medidas correspondientes para evitarlo.

Una de las técnicas más efectivas para evitar los problemas en el oído al sumergirnos es la maniobra de Valsalva, la cual consiste en tomar aire con la boca, luego cerrarla conteniéndolo, tapar los orificios nasales con los dedos y expulsar el aire de forma tal que se introduzca en el oído por la trompa de Eustaquio. Con ello, se logrará un adecuado equilibrio de la presión al oír un ligero chasquido. Una escuela de buceo en Buenos Aires debe conocer este procedimiento y trasmitirlo a sus alumnos. Es preciso hacer con cuidado esta maniobra ya que el hacerlo de manera brusca puede dañar el tímpano.

En el siguiente video podrás ver la manera correcta como se debe aplicar esta técnica:

Este procedimiento deberá hacerse al momento de realizar la inmersión, y repetirse cada tres metros conforme se va descendiendo. De esa forma, se logra compensar la presión en los oídos y se evita el vértigo alternobárico. No es conveniente hacerlo antes de sumergirse en el agua. Además, no se debe forzar los oídos ni se deberá realizar esta maniobra si es que se está padeciendo de infección de nariz o de faringe, ni cuando el tímpano haya sufrido lesiones en el pasado.

También, es preciso controlar la velocidad con la que se produce el ascenso. Al subir, el volumen de aire que contiene el oído medio va en aumento, saliendo de forma natural por la trompa de Eustaquio. Para evitar dolor la subida deberá ser lenta, en ningún caso mayor a la velocidad de una burbuja al ascender.

Es preciso tomar en cuenta estas recomendaciones para evitar cualquier trauma en el oído al momento de sumergirnos en el agua. Por lo general, los accidentes más habituales se producen en los primeros metros de la inmersión y al no controlar la velocidad en la ascensión.

Finalmente, es preciso que el buceador conozca los síntomas de una enfermedad producida por descompresión y sepa a dónde acudir en caso de presentarse. Además, deberá tomar las medidas necesarias para prevenir este problema; un curso de buceo Open Water Padi es lo más indicado para conocer la forma correcta de realizar una inmersión segura y sin inconvenientes.

Quienes practican deportes acuáticos deben tomar en cuenta estas consideraciones para un adecuado cuidado de sus oídos; de esa manera podrán disfrutar de su deporte favorito con total seguridad y sin riesgo alguno.

Deja un comentario